Sin duda el enfrentar el fenómeno de la pobreza y marginación
es complejo y tiene muchos enfoques variados en cuanto a la forma
de encararlos.
Todos coincidimos en que tenemos que hacer algo en ese sentido
y que no debemos esperar a que el modelo económico seguido
por México demuestre sus bondades y justicia en la distribución
del ingreso del país y que por ende se solucionen los problemas
de marginación y pobreza que actualmente sufrimos.
Para la iglesia católica su preocupación sobre
el tema es perenne en su búsqueda de propiciar los elementos
teológicos de la convivencia humana.
Sin embargo coincidimos todos, que el trabajo a desarrollar se
debe centrar a atender tres necesidades básicas de la población
como los son ALIMENTACION, SALUD Y EDUCACION.
Para la iglesia la atención y ayuda a los pobres es su
razón de ser, pero no como un trabajo asistencial, sino
como una acción reflexiva y producto del vivir la Fe de
sus miembros.
El trabajo asistencial de Cáritas debe de ser EL MEDIO,
a través del cual se proyecte los sentimientos de Solidaridad
de un número creciente de católicos comprometidos
en favor de un número decreciente de pobres.