|
MISION DE CARITAS
Contribuir a la dignificación de la persona humana:
- Promoviendo
la caridad, la solidaridad, la justicia y la reconciliación
-
De forma orgánica, organizada y pedagógica.
- Analizando
la realidad social.
- Sensibilizando
ala comunidad eclesial y social.
- Articulándose
en forma de red.
- Coordinando
y cooperando con otros actores sociales.
- Impulsando
procesos, programas y proyectos.
- De
asistencia, de promoción, liberación integral, y
aceptación fraterna,
- Y
colaborando en la construcción de México con estructuras
sociales, políticas y económicas justas.
VISION
Cáritas,
significa caridad (amor) y es el organismo de la pastoral social
de la Iglesia Católica encargado de promover, impulsar y
ayudar a las personas que viven en extrema pobreza. Queremos que
todos vivamos la caridad, que nuestro mundo:
- Sea
reflejo del reino de Dios, donde prevalezcan la justicia, la paz,
la verdad, la libertad y la solidaridad;
- En
el que la dignidad de la persona humana, hecha a imagen de Dios,
sea lo más importante;
Donde la mujer no sea marginada, sino que pueda vivir según
el designio divino que la creó;
- Donde
la esperanza se accesible a todos;
- Donde
no exista exclusión, discriminación, ni pobreza
que deshumanice;
- Donde
los bienes de la tierra sean utilizados de mejor manera a favor
de la mayoría;
- Donde
se respete y se cuide todo lo creado;
- Un
mundo en el que todas las personas sobre todo los más pobres,
marginadas y oprimidas como parte de la comunidad mundial, estén
habilitadas a llegar a la plenitud de su humanidad;
- Un
mundo reconciliado consigo y con Dios.
ANTECEDENTES
El primer trabajo organizado de Cáritas en nuestra diócesis
fue en la parroquia de Nuestra Sra. De Guadalupe (La Lomita) en
1981 donde laicos comprometidos, conforman un grupo de trabajo el
cual operan desayunadores en las colonias periféricas de
esa época, donde alimentan a niños y los catequizan,
sin embargo fue el 13 de mayo de 1994, cuando el Excmo. Sr. Obispo
D. Benjamín Jiménez Hernández formalizó
"Cáritas Diocesana de Culiacán",
mediante un decreto Episcopal anunciado en solemne celebración
eucarística.
|